1 año de “La tertulia”

Los exámenes y el ocio que me concedo están dejando este blog últimamente algo abandonado. Hoy retomo el hábito de la escritura aplicándoselo al mismo blog, que me cumple un año. Y es que se ha convertido en motivo de homenaje la propiedad de un blog, y su correspondiente suma de días. ¿No les parece que se le da excesiva importancia a algo tan asequible como el soporte donde algunos publicamos textos? Claro, en perjuicio de los propios textos que son lo valioso. A mí esta tontería generalizada de adoración a un objeto interno a la informática (por tanto impalpable y misterioso), me transmite la idea de un padre primerizo, el joven o no tan joven “bloguero”, que da a luz, mediante previas relaciones (seguras o no en función del antivirus) con el fresco Internet (las tiene con todo el que lo desee) una criatura llamada blog. Los primeros momentos tras su aparición son torpes, o incluso bruscos y agresivos, como los de un bebé. Poco a poco, con ayuda de sus progenitores, va descubriendo cosas, y si es posible, aplicándoselas, al igual que lo hacen los niños y los jóvenes adolescentes. Los blogs cumplen años. Y se les felicita; muestra de ello es el post de hoy. No creo que sea tan incorrecta esta personificación del blog que me acabo de inventar. ¿Acaso su presente no es tan variable como el nuestro?, ¿y su futuro no les parece incierto? Me pregunto en qué se convertirán estás minúsculas acciones de la empresa Internet, cuando sus propietarios vayamos muriendo. Qué bobada ¿no?

Probablemente si se nos concediera la corrección de aquellos actos de los que nos arrepentimos, perderíamos las personas una de nuestras características que más belleza nos aporta: la imperfección. Sin olvidar además, que probablemente lo que nuestro pensamiento identifica como error, para otra mitad será motivo de idolatría. Como no creo que se me vaya a conceder nada desde el cielo con mis antecedentes, se me ha ocurrido enunciar, al menos, algunas de las intervenciones mías en este blog, las que recuerdo, que seguro hoy no habría escrito, y quizá dentro de un año sí (aunque sería feo rebobinar cual cangrejo). No digo que sea la peor arma, pero una excesiva autocrítica os daría ideas, y no me agradaría que abandonarais las visitas al blog. Procuraré no sobrepasarme.

Lo primero es la forma en la que he escrito. He descubierto de forma bastante tempranera creo (y mucho antes de crear el blog), que lo que me gusta es escribir. No es que sea lo único, pero supera con holgura otras actividades. Ahora bien, no respeto mi querencia. En lugar de cuidar lo que tengo, como hace el cazador cuando le pasa el polvo a sus escopetas, lo deterioro e insulto cada vez que escribo interrumpidamente con la cabeza ocupada en músicas, lecturas, o con los gritos de la televisión a mi vera. El resultado no son perdices o codornices, sino textos no pensados que transmiten al lector lo que una carcasa hueca.

Además de haber escrito mal, he escrito poco. Esto no se debe a una única causa. Ocurre que tardo mucho en elaborar un escrito. Este que leen sin ir más lejos me está consumiendo no poco fin de semana. Me gusta leer y releer lo que escribo. Estoy convencido de que llega el momento en que el escritor da con el texto perfecto, intocable; esto es dificultoso de un primer intento. Aconsejo la relectura y la corrección a todo el que escriba. ¿Quién no se equivoca al teclear con el ansia del exhausto por inspiración creadora? A alguna feroz discutidora que he descubierto recientemente le recordaría además que <<de acuerdo>> va separado, entre otras cosas, pero supongo que esos no son problemas de relectura. También me ocurre, para no escribir a menudo, que leo masivamente otros blogs. Tanto los que en el blog enlazo como muchos que por ahí pululan. A diario compruebo las actualizaciones, o no tales, casi maniáticamente. En definitiva, algo debo estar haciendo mal, porque siempre hay tiempo para escribir.

Estudiada la forma, desguacemos el contenido. Esto empezó casi como una broma entre amigos. Una aventurilla en la que escribiría ocurrencias ya que acababa de hacerme con conexión a Internet. Desde luego no hablaría de política. Hoy me doy cuenta que las predicciones sobre el blog fueron malas: me he aficionado más de lo que pensaba me iba a aficionar, he descubierto personas desconocidas y más o menos lejanas, he aprendido y finalmente, claro que he escrito sobre política. Es curioso como lo más comentado hasta ahora, es un post sobre el final de un esperado libro, el más famoso libro de una rica escritora inglesa. Un libro sobre un niño mago que, hoy ya lo sé, es de lo peor que he leído. Y es que con algunos libros debe pasar un tiempo de su lectura para darte cuenta que no te gustan o, al contrario, que es de lo mejor que has visto en tu vida. En otra ocasión cometí el error de homenajear, como no lo he hecho con ningún minero asturiano aún, a un rico empresario recién fallecido, sólo por haberle oído participar en un rifirrafe con el Partido Popular. No estoy orgulloso de esos escritos y lo digo sin pudor, con ganas de empezar un año más completo y correcto de blog. Pese a estas excepciones, y creo dejar el tintero vacío, la mayoría de lo aquí escrito me ha dado frutos (de eso son sobretodo responsables quienes comentan), motivo para estar contento.

Se me viene a la cabeza lo descontento que acabé con la idea de las encuestas en el blog. No sé que me pensaba que iba a obtener cuando empecé a hacerlas. Una vez más fue un error pararse en exceso en la burocracia descuidando el acto de la escritura.

Decía al principio que maltrataba el blog con la falta de actualizaciones. No debo quejarme, en este primer año, de las visitas, más generosas de lo que pensaba iban a ser; a ello contribuyen de forma muy importante, el grupo de visitantes fieles que he ido ganando, y que nunca olvidan su visita por este blog.

Si con algo he tenido fortuna, es con ustedes, los visitantes que comentan mis escritos. No me crean pelotero, que suelo rivalizar con la adulación; lo que ocurre es que en esto de Internet, dar con tanta gente educada, como son lo que mayoritariamente han opinado aquí, es de fortuna (porque yo no creo que sea un tópico engañoso el tema de la basura en Internet). En un año no he tenido que borrar más comentarios que en una ocasión, donde la injuria era basta, salvándose los que detecta el mismo blog, por contener publicidad y demás materiales fecales. Sobre esto advierto: haré lo que quiera. Por norma primaria tengo no eliminar nada, pero no sentiré remordimiento en este, mi blog, por conservar el interés del debate retirando la morralla.

Si le puse La tertulia a mi blog, no fue en homenaje al actual espectáculo televisivo, o a los expertos visionarios que nunca dan con correctas predicciones sobre nuestra economía. Lo hice en un intento de memoria del pasado. Reviviendo con radical humildad los cafés literarios, las charlas de Ortega y Gasset, de la Generación del 27, de Valle-Inclán, de Manuel Azaña… Ustedes y yo ya llevamos un año.

David Manjón Barrera, domingo, 11 de mayo de 2008 (18:30) [publicación programada para: lunes, 12 de mayo de 2008 (06:00)]

16 Responses to “1 año de “La tertulia””

  1. Felicidades, amigo. ¡Vamos a por el segundo! :-)

  2. Felicidades!!
    Y que cumplas muchos más….

  3. Con permiso del blog, contestaré, en este caso por él: muchas gracias.

  4. A tu blog, que no a tí, ya que estoy convencido de que tiene vida propia: ¡Felicidades!
    A tí, nada, un deseo: que sigas sufriendo mientras escribes durante todo este siglo.

    Salud y República

  5. Mil gracias por pasarte, amigo Rafa.

  6. Muchísimas felicidades, y que cumpla muchos más. Y nosotros que lo leamos.
    Salud.

  7. Lo mismo digo para Efervescente2H, Juanjo.
    Como a los demás, muchas gracias por la felicitación.

  8. Ya sé de antemano lo que no puedo decirte publicamente, que luego te enfa…..;-p ,pero como es el primer de muchos cumpleaños, me lo permito, David eres colosal como escritor, que lo eres, y como persona!
    Ahora te doy permiso para enfadarte, pero me he quedado descansada, tenía tantas ganas de volver a decirtelo!

    Un beso!

  9. Selma: al leer tu comentario he exteriorizado mi enfado con una sonrisa.

  10. David, nos hiciste entrar una y cien veces para leer la nueva actualización que no llegaba. La espera ahora está más que justificada.

    Un abrazo y una vez más felicidades,

  11. felicidades sigue escribiendo asi que llegaras lejos

  12. La verdad el último parón de escritos en el blog ha sido bastante largo, Júcaro. Me alegro de que te alegres porque te alegro cuando te pasas por aquí. Me alegro de que te pases por aquí.
    Lo mismo digo, toni. Gracias por pasarte.

  13. Qué le voy a decir a usted, uno de mis peques favoritos, en su primer aniversario. Pues que siga creciendo tan derechito, hecho un pincel. Porque su mera existencia justifica cierto deje de esperanza que siempre me sorprende.
    Ah! Déle usted recuerdos aDavid.

  14. En tu blog lo demuestras siempre que publicas pero es que hasta tus comentarios derraman literatura.
    Antonio, me permito condecorarte con el título de creador del “novelario”. O algo así.

    Gracias por pasarte

  15. Aupa David, un saludo y enhorabuena por este primer año de Tertulia (esperemos que sean muchos más).

    Me permito, con tu permiso, enlazarte en mi blog.

    Fraternales saludos,
    Gorka

  16. Gracias por la felicitación.
    Estoy encantado de tenerte entre los visitantes de este blog, Gorka.
    El permiso de enlazar está concedido, y además es mutuo desde este mismo momento.

    Un saludo

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